¿Qué es el depósito o pago a cuenta de una reserva?
El depósito es la parte del precio de una reserva que el cliente paga por adelantado al reservar. El resto, el saldo, se cobra más tarde.
También: pago a cuenta · señal · anticipo · paga y señal
También se llama señal, anticipo o pago a cuenta. Forma parte del precio de la estancia: lo que el cliente adelanta se descuenta del total. Sirve para confirmar la reserva y dar al alojamiento una garantía de que el cliente tiene intención de venir.
Hay tres maneras habituales de fijarlo. Como un porcentaje del total, por ejemplo el 30 %. Como el importe de la primera noche. O como una cantidad fija por reserva. La elección depende de la duración media de las estancias. En un área de autocaravanas con estancias de una noche, lo normal es cobrar el total al reservar.
El saldo se cobra en un segundo momento. Puede ser unos días antes de la llegada, con un cargo a la tarjeta o un enlace de pago, o en recepción al entrar. Cuanto antes se cobre, menos gestión queda para el día de la llegada.
Un ejemplo ilustrativo: una reserva de 7 noches en un bungalow cuesta 630 euros. El camping pide un depósito del 30 %, que son 189 euros, al reservar. Los 441 euros restantes se cobran 14 días antes de la entrada.
El depósito va unido a la política de cancelación. Esa política debe decir qué pasa con el dinero adelantado si el cliente cancela: hasta qué fecha se devuelve entero, cuándo se devuelve una parte y cuándo se pierde. Tiene que estar publicada antes del pago y ser fácil de entender.
No hay que confundirlo con la fianza. El depósito es parte del precio. La fianza es una garantía aparte, por posibles daños, que se devuelve a la salida. Una misma reserva puede tener las dos cosas.
También conviene distinguirlo de la preautorización, que es una retención temporal en la tarjeta sin cargo efectivo, y del prepago total, en el que el cliente paga todo al reservar.
Los errores habituales son pedir un depósito tan bajo que no disuade de no presentarse y no dejar claro cuándo se cobrará el saldo. Otro es llevar la cuenta de los anticipos fuera del programa de gestión, lo que acaba en clientes a los que se cobra dos veces o a los que no se descuenta lo ya pagado.
En cuanto a la factura del anticipo, las reglas fiscales tienen matices, así que conviene revisarlas con la gestoría.
En Pernocta los pagos con tarjeta van directos a la cuenta del alojamiento, por Stripe o por el TPV de su banco con Redsys.

