¿Qué es la fianza en un camping?
La fianza es un importe que el alojamiento cobra o retiene como garantía frente a daños o impagos, y que devuelve a la salida si todo está en orden.
También: depósito de garantía · caución · security deposit
La fianza funciona como garantía y queda fuera del precio de la estancia. El cliente la entrega al inicio de la estancia y la recupera al final, salvo que haya desperfectos, falte algo del inventario o queden consumos sin pagar.
En el sector del camping se usa sobre todo en alojamientos equipados: bungalows, mobil-homes y cabañas. Ahí el cliente recibe una unidad con muebles, electrodomésticos y menaje, y el riesgo de daños es mayor que en una parcela. También se piden fianzas más pequeñas por objetos concretos, como una tarjeta de acceso, un mando de la barrera o un adaptador eléctrico.
Hay dos formas de tomarla. La primera es un cobro real, en efectivo o con tarjeta, que después se devuelve. La segunda es una preautorización: el banco retiene el importe en la tarjeta del cliente sin llegar a cargarlo, y la retención se libera a la salida. La preautorización evita mover dinero, pero tiene una duración limitada, por lo que no sirve para estancias largas.
Un ejemplo ilustrativo: un camping pide 150 euros de fianza por cada bungalow. A la salida, el personal revisa la unidad con una lista. Si todo está bien, devuelve los 150 euros. Si falta una sartén valorada en 20 euros, devuelve 130 y entrega al cliente un justificante del descuento.
No hay que confundirla con el depósito o señal. El depósito es un pago a cuenta del precio de la estancia y se descuenta del total. La fianza se suma al precio y, en principio, vuelve al cliente. Tampoco es lo mismo que un suplemento de limpieza, que es un servicio que se cobra y no se devuelve.
Para que funcione sin conflictos hacen falta cuatro cosas. Que el importe y las condiciones estén publicados antes de reservar. Que exista un inventario de la unidad. Que la revisión se haga con el cliente presente, o que se documente con fotos. Y que la devolución tenga un plazo conocido.
Los errores habituales son devolverla tarde, descontar importes sin justificarlos y no anotar en ningún sitio que se cobró. En contabilidad, además, la fianza no es un ingreso mientras exista la obligación de devolverla.
En alquileres de temporada o de larga duración la fianza puede tener reglas legales propias, distintas de las de una estancia turística. En ese caso conviene consultar la norma aplicable.
El motor de tarifas de Pernocta incluye la fianza entre los conceptos que se configuran.

