¿Qué es un abonado o plaza de temporada en un camping?
Un abonado es el cliente que contrata una parcela de camping para un periodo largo, una temporada o un año, con contrato y pagos periódicos.
También: plaza fija · parcela de temporada · cliente de temporada · contrato de temporada
También se le llama temporadista, parcelista o cliente fijo. La plaza que ocupa se conoce como plaza de temporada o plaza fija. A diferencia del cliente de paso, que reserva por noches, el abonado deja instalada su caravana, con su avance y su mobiliario, y acude los fines de semana y en vacaciones.
La relación se formaliza con un contrato. Ahí constan la parcela asignada, la duración, el precio, la forma de pago y las normas de uso. Es frecuente que regule también cuántas personas pueden usar la plaza, si se admiten visitas, qué instalaciones puede montar el cliente y en qué estado debe dejar la parcela al terminar.
El precio suele ser una cuota por temporada o por año, que se paga de una vez o en recibos mensuales o trimestrales. La electricidad casi siempre va aparte. Se mide con un contador en la parcela y se factura según el consumo real.
Un ejemplo ilustrativo: un camping ofrece la temporada de abril a septiembre por 1.800 euros, en seis recibos de 300 euros. La luz se factura aparte. En julio el contador marca 140 kWh consumidos, que a 0,35 euros suman 49 euros más ese mes.
Para el camping es un ingreso estable y conocido de antemano, que no depende del tiempo que haga en agosto. A cambio, esa parcela deja de venderse por noches durante todo el periodo, incluidas las fechas en que se cobraría más. Por eso muchos campings limitan el número de plazas de temporada o las concentran en una zona.
En cuanto a la norma, las regulaciones autonómicas de campings suelen limitar la estancia continuada y las instalaciones permanentes en las parcelas, porque un camping es un alojamiento turístico y no una residencia. Los límites cambian de una comunidad a otra, así que hay que consultar la norma vigente antes de redactar los contratos.
No hay que confundirlo con una larga estancia sin contrato, que es una reserva de muchas noches con la tarifa ordinaria. Tampoco con el propietario de un mobil-home instalado en el camping, que paga por la parcela pero es dueño del alojamiento.
Los errores habituales son llevar los abonados en una hoja aparte, con lo que la plaza aparece libre en el calendario y puede venderse. También leer los contadores sin un calendario fijo y dejar los contratos sin renovar por escrito.
En Pernocta los contratos de temporada bloquean la plaza de la venta y generan los recibos recurrentes.

