Tarifas, precios y revenue

Huecos y ofertas

Las noches que se te van a quedar sin vender, con lo que valen, y cómo ponerlas donde alguien las vea.

Entre dos reservas se quedan días sueltos. Alguien se va el martes, el siguiente llega el viernes, y esas dos noches no las encuentra nadie: quien busca en tu web suele buscar una semana, y además tu estancia mínima a lo mejor ni las deja reservar. Esta pantalla te enseña esas noches y lo que valen.

Qué cuenta como hueco

Dos cosas, y solo dos. Los días sueltos atrapados entre dos reservas, que son los que se mueren seguro. Y lo que entra esta misma semana y sigue libre, que es lo último que puedes vender de esas fechas. El resto de tu disponibilidad no sale aquí: una parcela libre dentro de tres meses no es un hueco, es tu inventario, y se vende solo.

Ordenado por lo que cuesta, no por fecha

Arriba va lo que más te cuesta si nadie hace nada: se cruzan las noches que pierdes, tu tarifa de esos días y lo cerca que están. Un bungalow vacío el fin de semana que viene pesa más que una parcela de tienda dentro de dos meses. Así sabes a cuál merece la pena dedicarle una llamada.

Lo primero, mirar quién lo estaba esperando

Si alguien de tu lista de espera pedía justo esas fechas, la pantalla te lo dice. Avisarle no te cuesta nada: esa persona iba a pagar tu tarifa entera. Solo cuando no hay nadie esperando tiene sentido anunciar el hueco al mundo. Ese orden es lo que te ahorra descuentos.

Las noches que tú mismo estás bloqueando

Hay huecos que no se pueden reservar por internet porque tus propias reglas no los dejan: lo más habitual es la estancia mínima de temporada alta que se quedó puesta en septiembre. La pantalla te dice cuántas noches son y por qué. Eso no lo ves en ninguna otra parte del panel, y se arregla en reglas de estancia activando el relleno de huecos: esos días cortos se venden solos sin tocar el resto de tus tarifas.

Publicar esas fechas en tu web

En Ajustes › Huecos y ofertas puedes activar una página pública con tus fechas libres. Te damos el enlace —para el menú de tu web, para redes, para mandarlo por WhatsApp— y el código para incrustarla dentro de tu propia página, si prefieres que salga ahí. Se actualiza sola.

  • Una fecha desaparece en cuanto alguien la reserva: la página se calcula en el momento, no es una lista que tengas que repasar.
  • Si tienes diez bungalows iguales con el mismo hueco, sale UNA vez con «quedan 10», no diez veces. Ni cansa al que mira ni le cuenta a nadie cuánto tienes vacío.
  • Solo se anuncia lo que se puede reservar de verdad: se comprueban tus reglas antes de publicar, así que nadie pincha y se encuentra un «estancia mínima 3 noches».
  • No se anuncia nada en fechas en las que tengas el camping cerrado.

Los precios no se tocan desde aquí

La página enseña lo que cobrarías hoy por esas fechas, ni un euro menos. Si además quieres rebajarlas, bájalas en Revenue y la página lo enseñará sola con el precio anterior tachado y el ahorro. Esa es la diferencia entre una oferta y un precio: si no hay rebaja de verdad, no se llama oferta.

Si no quieres publicar nada, déjalo apagado y usa solo la pantalla: saber qué noches se te están muriendo ya vale por sí solo, y muchas se cubren con una llamada a quien está en la lista de espera.

Cuéntanos tu recinto

Te preparamos una propuesta económica a medida, con tus números y comparada con lo que pagas hoy. Sin compromiso ni permanencia.