Reservas y ocupación
Lista de espera
Recoge a los huéspedes que quieren una plaza que no tienes libre y avísales cuando se libere.
Cuando estás completo, la lista de espera recoge a quienes querían reservar para esas fechas. En cuanto entra una cancelación, Pernocta comprueba la disponibilidad de verdad y avisa solo: conviertes un «no hay sitio» en una venta futura sin tener que estar pendiente.

Lo primero que ves: a quién puedes cubrir ya
Arriba del todo aparece el bloque de las esperas que HOY tienen un hueco real —Pernocta lo ha comprobado plaza a plaza, contando reservas y bloqueos—, con el botón para avisarles de una en una o a todas de golpe. Así no pulsas «Avisar» a ciegas: si el botón está ahí, es que hay sitio.
Fechas flexibles: el detalle que más rellena
Al apuntarse, el huésped puede decir que le valen fechas cercanas (un día antes o después) o una estancia más corta. Con eso, un mismo hueco liberado sirve a mucha más gente de la lista y se cubren huecos que antes se quedaban sin vender por un día de diferencia. Tú también puedes marcarlo al apuntar a alguien a mano.
Turno y ventana de prioridad
Por defecto se avisa de uno en uno, por orden de llegada, y el hueco le queda reservado un tiempo (24 h de fábrica). El correo se lo dice con todas las letras («te lo guardamos 24 horas»), así que sabe que tiene que decidir. Si no reserva, el turno pasa solo al siguiente. Es lo justo y evita la carrera de diez personas por la misma plaza, con nueve chascos. Si prefieres llenar cuanto antes, en Ajustes puedes cambiarlo a avisar a todos a la vez.
Solo se avisa de plazas donde la gente quepa de verdad: si una familia de seis espera y lo que se libera es una plaza de cuatro, no se le manda nada. Y en cada aviso va un enlace para que el huésped se quite de la lista él mismo cuando ya no le interese, sin tener que llamarte.
Qué haces desde ahí
- «Avisar»: le manda el correo (y el WhatsApp, si lo tienes activado y él lo aceptó) con el enlace para reservar esas fechas. La ficha pasa a Avisado.
- Apuntar tú a quien llame por teléfono o pregunte en el mostrador: esa demanda también cuenta, y a esa persona le llega la misma confirmación por correo que a quien se apunta desde la web.
- Crear su reserva directamente, con sus datos y las fechas del hueco ya puestos.
- «Ya reservó»: si te reserva por teléfono, márcalo para que su ficha deje de ocupar turno y la cuenta de rescatadas sea real.
- Subir a alguien en la cola, editar sus fechas, dejar una nota interna o quitarlo.
- Exportar lo que estés viendo a una hoja de cálculo.
Cada ficha guarda el historial de avisos: cuándo se le escribió, por qué canal, qué hueco se le ofreció y si el envío salió. Si alguien te dice que no le avisaste, ahí está la respuesta.
Qué días te están pidiendo
Al final de la pantalla tienes la demanda por fecha: qué noches concretas tienen más gente esperando. Es información de precio —esos días el precio aguanta— y de producto: si casi todos piden el mismo tipo de plaza, ya sabes qué te falta. Arriba, la demanda sin cubrir se traduce a noches y a una estimación en euros con tu precio medio real.
Los huéspedes se apuntan solos desde el portal de reservas cuando buscan unas fechas completas, así que la lista se llena sin que hagas nada. Si la pantalla te avisa de que la lista está desactivada, actívala en Ajustes › Lista de espera.
En temporada alta, una lista de espera bien atendida rellena casi todas las cancelaciones de última hora. Y ya no hace falta que te asomes tras cada cancelación: al cancelar, Pernocta mira la lista al momento.

